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miércoles, 26 de febrero de 2014

Reseña y croquis de Mira un Buho - Risco de los Principiantes, La Pedriza

No son tantas las vías que dentro de un grado moderado proporcionan sensaciones tan intensas como la que hoy nos ocupa. Menos son las que he tenido de hacer, como esta vez, con uno de sus aperturistas: Julián González Nieto.

"Mira un Buho" tiene una aproximación más bien corta y posiblemente sea una de las clásicas más repetidas de nuestra querida Pedriza. Es una vía "aventurera", con muy poquito equipamiento fijo y muchas fisuras donde meter empotradores a placer.

 En este día de Febrero, hemos tenido unas condiciones casi perfectas: un frío no excesivo, buena compañía y buen equipo para la autoprotección.

Julián comienza por la placa, buscando la fisura a la izquierda
En el primer largo se entra por una placa para ir a buscar la fisura grande y muy protegible característica del inicio del largo. Aunque no parezca muy vertical y el grado no sea excesivo, no conviene confiarse en esta entrada.

Una chapa protege la placa inicial
Tras alcanzar la fisura es el momento de tirar de la cacharrería. Afortunadamente la vía cuenta con reposos para poder emplazarla con tranquilidad y bien dentro de la fisura.
Julián protege antes de salir hacia la izquierda
Carlos observa la evolución de Julián
El último tramo antes de la primera reunión exige aprovechar una fisura invertida, que pondrá a prueba nuestra resistencia de brazos, pero nos permitirá protegernos convenientemente.
Cuanto mejor se nos den las fisuras, más tranquilos iremos.
Esquivando un poco el musgo de este invierno, continuamos hasta la primera reunión por la fisura, que da curiosas sensaciones a medida que parece abrirse.
Carlos tira con fuerza y con decisión para superar esta zona delicada
Y con estas llegamos a la primera reunión, que está convenientemente equipada. A continuación tenemos una fisura vertical que impone un poco. Parece más difícil de lo que luego sale. Como estamos cuatro metidos en la reunión Julián se ve obligado a salir por la izquierda y "guarrear" un poco la salida. Esto es clásica asique vale todo.
Somos demasiados en la reunión, asique Julían decide "guarrear" un poco la salida para colocar un "friend"
 Ahora hay que tirar de todos nuestro recursos para superar este tramo donde la colocación de los pies no es muy intuitiva. Básicamente es una babaresa un poco rara.
Al llegar al techo es un buen momento para colocar un cacharro
El techo que se alcanza se esquiva hacia la derecha y poco después alcanzamos el último tramo.
Esquivamos el primer techo y avanzamos al siguiente
El tramo que llega ahora es un techo diagonal, con una fisura que tiene excelentes agarres de manos y resulta muy estética. Por supuesto, protegible totalmente con friends medios y grandes como casi toda la vía.

Carlos poniendo "cara de fisura"
Carlos es muy bueno con las fisuras y sube tranquilamente, mientras Julián y yo aprovechamos para documentar este largo.

Pies por la placa, aprovechando las múltiples ñapitas
Nos queda ya sólo concluir la vía. Para ello buscaremos un rapel que está a la derecha de la reunión. Para alcanzarlo tenemos que atravesar una placa muy fácil, sin protección. Por hacer algo, me la doy yo. Para rapelar es necesario contar con dos cuerdas de al menos 50 o bien tirar hacia la canal que hay  a nuestra derecha según bajamos.

Misión cumplida
Hemos tenido suerte, las nubes negras están próximas. Esta vez nos escapamos de camino al bar sin contratiempos.

Y como lo prometido es deuda, ahí va el Croquis:

Croquis de la vía "Mira un Buho", risco de los principiantes


Para ver más reseñas y croquis puede hacer clic en este enlace y si quieres puedes seguir las publicaciones de "La Resbalancia" en Facebook.





lunes, 16 de diciembre de 2013

Vía Guirles-Campos al Yelmo en La Pedriza.

Croquis de la Guirles-Campos al Yelmo (original y con variantes). Hemos realizado las variantes en azul.
Este sábado habíamos quedado pronto para acercarnos al Yelmo y ver si pese a la lluvia de ayer podíamos hacer alguna cosilla interesante. El día se presentó frío pero soleado, como estaba previsto, creando las condiciones para que secara rápido la pared del Yelmo y nosotros pudiéramos adherirnos con garantías.
El día empieza fresco
 Total, que aunque en el coche Julián mencionó la Caballo Blanco, yo no lo ví muy claro por los comentarios que había oído sobre esa vía, en particular sobre su conocida y "espeluznante" travesía. Julián decide tener piedad y me explica: "Bueno... quizás la progresión más natural sería hacer primero la Guirles - Campos". Yo digo que "vale".


La Guirles-Campos es una vía abierta en 1974 que tiene un primer largo que es 6b / A0, muy protegido y tal pero... 6b al fin y al cabo. Sin embargo optamos por una variante que sale hacia la izquierda y debe andar por el V+ (¿quizá un poquito más?). El Yelmo está poco concurrido y en nuestras inmediaciones sólo hay una cordada a la derecha por "la Gálvez" que deben venir de lejos porque "parlan catalá".


"Por ahí" dice Julián. "Vale" digo yo.
El primer largo comienza por una fisura ancha y tumbada de III+, en la cual se puede colocar algún friend medio o grande, por aquello de no ir en plan "sólo". Al concluir esta trepada quedamos al pié de un tramo de quinto grado, un poco expuesto.
Trepada. Julián mete un "friend", para no ir en plan Dan Osman.
Y ahora toca ir subiendo hasta una fisura, que nos marcará el desvío hacia la derecha que vamos a tomar para evitar el tramo de 6b.
Julián dice "voy". Yo digo "vale".
Cuando Julián llega al desvío, utiliza una chapa que hay para quitar algunos metros a la caída. Despacito, que el grado tampoco es regalado.
Julián comienza el desvío. Yo pienso "vale".
"No parece fácil" pienso mientras Julián regatéa con el destino en esta ruta innoble, pero bella.

Julián en acción.
Progresando a la izquierda, subiendo y después volviendo para coincidir con la reunión de la vía original.
La parte resbaladiza del primer largo acaba en este resalte. Ojito que desde abajo no se ven esas regletas :)
Tras reunirnos y cometar la jugada, Julián dice "te toca" y yo digo "vale". Inicio así un pequeño largo que, como siempre, cuenta con el gran sentido del humor de los aperturistas pedriceros en cuanto a la distancia entre seguros.
Si llevas friend pequeños lo mismo puedes equipar. A mi se salieron panchamente.
Bueno, al menos el grado no es excesivo y la vía es intuitiva en su recorrido. Fisura a izquierda, unos pasitos a la derecha, otra vez izquierda en diagonal y de nuevo a derechas.
Julián va llegando a la reunión. Justo detrás tiene el espolón por el que discurre la vía Walkiria.
Julián se prepara para el siguiente largo de esta vía, una vez más, exigente de cabeza más que de piés. Julián insiste en que en sus tiempos esto lo hacían con botas y que en lugar de parabolts había tacos de madera y que va para arriba. Yo le digo que vale.
Larga travesía ascendente a izquierdas, con alguna chapa casual.
Julián, buscando un sitio donde meter un cacharrejo
Por la laja hasta que toque subir. Échate los friends que los vamos a utilizar.

A ver que cacharrejo cabe aquí...
En mi turno tengo la ocasión de comprobar que yo no podría subir por ahí con botas y que mis gatos cantean mal. En fin, que por pura chiripa resuelvo sin mayor contratiempo.
Ñapas de las que me gustan
 Pues nada, que de nuevo me toca seguir los pasos del maestro Obi - Julián y disfrutar de los granitos del granito. Observo que cuando mi compañero mete un fisurero es que lo mete de verdad, que no le interesa meterlos por frivolidad. Me cuesta sacarlos. Eso es bueno.
 
Yo, pensando lo agusto que se va de segundo.
Julián y yo acordamos que yo me de el siguiente largo, que ha sido sin duda equipado por un humorista que debería estar cabreado con la vida. Allá en lontananza observo una chapa. Más en lontananza y un poco hacia arriba según se mira veo que no hay absolutamente nada en más de 15 metros de vía. En fin, pienso, por ahí son setas y más se tira de una seta que de diez carretas.
Yo, supercontento de haber chapado.
Tras la chapa hay un tramo largo. Me pierdo navegando y me doy un pire de siete metros. A parte del consabido cabreo, no quedan secuelas visibles. Ataco de nuevo y ya llego a las setas.
Madre mía, estos alejes ya lindan con el sólo integral.
Bueno, pues consigo llegar a la reunión, porque el miedo da fuerzas y a partir de ahí ya sólo queda una trepada para luego ir hacia la Valentina.
Julián, ya pensando en el bocadillo que nos espera.

Julián decide que vamos a descender por "La Valentina", cosa que yo nunca he hecho y por ello le digo que por mi "vale".

Bajando por la Valentina.

Y hasta aquí la escalada. La vuelta a Madrid, por la M40, salió de IV+.
Si te has quedado con ganas de más tienes aquí más vías y reseñas donde seguir perdiendo adherencia.












domingo, 1 de diciembre de 2013

Escalada Artificial asequible en La Familia, en la Pedriza. Vía Roper.

Tras un tranquilo día en La Tortuga, calentando las yemas y dejándonos un poco de goma en los 6b, nos acercamos al Risco de La Familia para que Jesús pudiera practicar un poco de escalada artificial (A1) y también para que todos recordáramos un poco la técnica, que nunca se sabe cuando puede ser menester sacar el estribo a tomar el aire.

Julían afronta de primero la vía, que está equipada casi en su totalidad con párabolts. La gracias es el "casi", porque hay un par de buriles con chapa, uno al principio y otro más hacia arriba que son necesarios para progresar. Para estos empleamos la consabida técnica de usar un fisurero como lazada. Aquí dejo un minivideo.


La vía empieza en una laja grande.

Empezamos por subirno a la laja y asegurar en un buril oxidado

Hay que progresar ya en artificial hasta quedar de pié en la fisura horizontal.

Jesús en el paso inicial

A continuación se progresa con comodidad por varios parabolt bien puestos, que no obligan a estirarse demasiado. Es una vía nada difícil.

Como la economía no está para tirar cohetes, tenemos un estribo artesanal y otro algo mejor.

Julián sube en compañía de su sombra
Cuando hay que lacear un buril conviene tener a mano un fisurero de los pequeñitos. Ya sabéis: Se baja un poco la nuez del fisurero, se cuelga del vástado del buril y  se empuja la nuez hacia arriba de nuevo. No es tan sólido como una express, pero no está nada mal.
A partir de aquí hay que salir en libre
Los dos últimos pasitos de la vía son en libre. Afortunadamente hay buenas manos. La reunión, como es lógico, es perfectamente rapelable.

Un vía perfecta para poder practicar la escalada artificial y cerca del aparcamiento.
Si te has quedado con ganas de más tienes aquí más vías y reseñas donde seguir perdiendo adherencia.


lunes, 25 de noviembre de 2013

El Espolón de Peña Sirio, La Pedriza, Madrid


Las condiciones de aproximación a Peña Sirio en este sábado parecían adecuadas, sobre todo en cuanto a la humedad del terreno que puede convertir el camino en un tobogán cuando hay lluvias demasiado recientes. Para ubicar la entrada al camino se pueden observar unas losas que forman dos vivacs. El camino pasa por ahí y luego es cosa de seguir la senda y observar los hitos

El día se preveía frío y algo ventoso, pero Jesús y Julián  son inasequibles al desaliento y yo se que en Cantocochino puedo tomar un café caliente, asique decidimos ir al Espolón de Peña Sirio que tiene una aproximación de 20 minutillos, estaba en la lista de pendientes y es soleada.

El flanco derecho de Peña Sirio según se sube


Se trata de una vía muy clásica de La Pedriza, con los típicos pasos de adherencia que juegan con la psique del escalador a placer, los típicos alejes entre placas "porque esto es fácil y no hacen falta" y por supuesto unos pasitos de 6a en el último largo para ponernos un poquito a prueba. Julián, al que le gusta la guerra más que a Gengis Khan, resuelve de primero todo lo difícil, mientras que Jesús y yo subimos las cuerdas en los largos tranquilos. Material usado: dos cuerdas de 60, un cam del 1, 9 cintas (4 largas, 5 cortas) y poco más.

Croquis del Espolón de Peña Sirio, en nuestra versión.


El primer largo es una trepada sin mayor interés. Como se parte justo al borde de una grieta de 3 o 4 metros es buena idea lacear un tornillo que hay a la salida y poner un cam del 1, que será el único que nos va a hacer falta.
Inicio de la vía.
La primera reunión está bastante concurrida hoy y hay que tener paciencia.
El segundo largo es V con una parte fina y psicológica en la travesía del principio, no muy bien protegida pese a dos parabolts que al fin y al cabo se agradecen.
Julián se curra la travesía del principio
Tras la travesía buscamos arriba a la izquierda una zona de setas, intentando alcanzarla lo antes posible. El resto del largo es más bien tranquilo y disfrutón.
Inicio del tercer largo. Jesús y Julián pasan frío en la reu.
Los canalizos de Peña Sirio son indudablemente estéticos y muy agradecidos de fotografiar. Mientras yo me hago estas reflexiones, Jesús ataca el tercer largo, con chapas algo alejadas y con unas setas malamente laceables (mejor diríase que no laceables en absoluto).
Jesús buscando chapas como quien busca Boletus en el Retiro.
Y así, con calma y con cuidado de no darnos el cerillazo, quedamos al pie del cuarto largo. Como somos tres y Julián y Jesús ya han ido de primeros me miran así como quien espera algo de otro. Finalmente comprendo que me toca darme este largo, que debe salir V o V- y, como no, con chapas más alejadas que la honradez de la política.
Jesús me asegura con desgana, porque tiene mucha fé en mi :)
Y tras agrupar las tropas en la cuarta reunión, Julian se pone su disfraz de ninja y sus gatos miura, estrenados hace menos de un mes, y procede a resolver en libre el último largo 6a /+ (A0) ante nuestros atónitos ojos, sin un sólo desliz.
Ñapeando el largo
Jesús le da a continuación con cuidadín y certeza. Después yo hago lo que puedo y para mi propia sorpresa subo sin tener que guarrear.

Ya desde abajo se ve que esto no se regala
Y escalarín, escalarado, este largo también se ha acabado. Pese al frío nos detenemos unos instantes a ver el paisaje pedricero y preparamos el rapel por la otra cara del risco.

Julián, contándonos historias de la Pedriza
Yo tengo menos conocimiento pero mucha güasa y convenzo a Jesús para que pose un rato:
Jesús en la piscina helada
 El rápel que hay que hacer es volado. Julián baja primero y me hace está foto tan chula colgado como un chorizo.
Foto hecha por Julián, que debió ser fotógrafo profesional en su anterior reencarnación.
Y ahora nos toca encontrar un buen camino que nos deje lo más cerca posible del pie de vía. Tras ir un poco hacia el frente y un poco hacia la derecha, llegamos al inicio de la canal adecuada.

Flanqueando el risco

Para navegantes: Al bajar por la canal llegará un punto en el cual el destrepe es delicado. Y con esto concluyo la reseña de hoy. A disfrutar todos de la montaña y a pasar de polémicas... o a disfrutar también de las polémicas si hace mal tiempo y no se puede salir :)
Si te has quedado con ganas de más tienes aquí más vías y reseñas donde seguir perdiendo adherencia.











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