No son tantas las vías que dentro de un grado moderado proporcionan sensaciones tan intensas como la que hoy nos ocupa. Menos son las que he tenido de hacer, como esta vez, con uno de sus aperturistas: Julián González Nieto.
"Mira un Buho" tiene una aproximación más bien corta y posiblemente sea una de las clásicas más repetidas de nuestra querida Pedriza. Es una vía "aventurera", con muy poquito equipamiento fijo y muchas fisuras donde meter empotradores a placer.
En este día de Febrero, hemos tenido unas condiciones casi perfectas: un frío no excesivo, buena compañía y buen equipo para la autoprotección.
Julián comienza por la placa, buscando la fisura a la izquierda
En el primer largo se entra por una placa para ir a buscar la fisura grande y muy protegible característica del inicio del largo. Aunque no parezca muy vertical y el grado no sea excesivo, no conviene confiarse en esta entrada.
Una chapa protege la placa inicial
Tras alcanzar la fisura es el momento de tirar de la cacharrería. Afortunadamente la vía cuenta con reposos para poder emplazarla con tranquilidad y bien dentro de la fisura.
Julián protege antes de salir hacia la izquierda
Carlos observa la evolución de Julián
El último tramo antes de la primera reunión exige aprovechar una fisura invertida, que pondrá a prueba nuestra resistencia de brazos, pero nos permitirá protegernos convenientemente.
Cuanto mejor se nos den las fisuras, más tranquilos iremos.
Esquivando un poco el musgo de este invierno, continuamos hasta la primera reunión por la fisura, que da curiosas sensaciones a medida que parece abrirse.
Carlos tira con fuerza y con decisión para superar esta zona delicada
Y con estas llegamos a la primera reunión, que está convenientemente equipada. A continuación tenemos una fisura vertical que impone un poco. Parece más difícil de lo que luego sale. Como estamos cuatro metidos en la reunión Julián se ve obligado a salir por la izquierda y "guarrear" un poco la salida. Esto es clásica asique vale todo.
Somos demasiados en la reunión, asique Julían decide "guarrear" un poco la salida para colocar un "friend"
Ahora hay que tirar de todos nuestro recursos para superar este tramo donde la colocación de los pies no es muy intuitiva. Básicamente es una babaresa un poco rara.
Al llegar al techo es un buen momento para colocar un cacharro
El techo que se alcanza se esquiva hacia la derecha y poco después alcanzamos el último tramo.
Esquivamos el primer techo y avanzamos al siguiente
El tramo que llega ahora es un techo diagonal, con una fisura que tiene excelentes agarres de manos y resulta muy estética. Por supuesto, protegible totalmente con friends medios y grandes como casi toda la vía.
Carlos poniendo "cara de fisura"
Carlos es muy bueno con las fisuras y sube tranquilamente, mientras Julián y yo aprovechamos para documentar este largo.
Pies por la placa, aprovechando las múltiples ñapitas
Nos queda ya sólo concluir la vía. Para ello buscaremos un rapel que está a la derecha de la reunión. Para alcanzarlo tenemos que atravesar una placa muy fácil, sin protección. Por hacer algo, me la doy yo. Para rapelar es necesario contar con dos cuerdas de al menos 50 o bien tirar hacia la canal que hay a nuestra derecha según bajamos.
Misión cumplida
Hemos tenido suerte, las nubes negras están próximas. Esta vez nos escapamos de camino al bar sin contratiempos.
Y como lo prometido es deuda, ahí va el Croquis:
Croquis de la vía "Mira un Buho", risco de los principiantes
Para ver más reseñas y croquis puede hacer clic en este enlace y si quieres puedes seguir las publicaciones de "La Resbalancia" en Facebook.
Hace no mucho hice con Jesús y Julian la vía Guadarrama al Pajarito. Carlos, Julián y un servidor nos hemos acercado de nuevo a este bello risco a realizar una vía que yo pensaba que se nos iba un poco de grado pero que afortunadamente hemos podido realizar de forma razonablemente limpia.
Se trata de la Vía Chona, que es una de las que salen bastante a la derecha de la vía sur, con un comienzo engañosamente sencillo que luego da lugar a unos largos que combinan el "equilibrismo adherenciante", el regleteo "casca yemas" y el ñapeo al estilo "no se ni como me quedo".
Un coctel que hemos agitado con dos cuerdas de sesenta, unas 10 express, juego de fisus y camalots surtidos (0,5 al 2). En lugar de los cuatro largos que son perfectamente posibles, hemos empalmado los dos primeros. Conviene saber que parte de la vía cuenta con chapas y que al inicio del último largo nos vendrá muy bien una chapa recuperable ("de ala de mosca") y un tornillo tipo "buril" como se puede ver en las fotos.
Croquis de la vía Chona, El pajarito, La Pedriza
Julián se calza los miura, a los que ha cogido cariño ya tras el proceso de doma y comienza por el paso divertido en la laja inicial y equipando la fisura acanalada del comienzo.
Comenzando con buen pie y con muchas ganas
La progresión no es muy difícil por ahora: perfecto para calentar un poco la goma, como Fernando Alonso.
Julián, currándose el largo como un artesano
Y sube y sube como el I.V.A. por la vía, que va ganando verticalidad, aunque no dificultad, hasta llegar a la primera reunión original.
Hoy el día nos está respetando y se escala muy agusto.
Pues a disfrutar mientras se pueda, que luego ya nos tocará apretar.
Tras pasar la fisura acanalada, llegamos a la zona de setas.
Poco a poco Julián se acerca a la primera dificultad de la vía, que está tras la primera reunión teórica.
Por la placa y para arriba... Julián avanza imparable
Julián se encamina hacia el árbol donde hará reunión
Carlos y yo vamos de segundos, llegando a la reunión en el árbol
Tras la reunión en el árbol, llega otra de las zonas complicadas de nuestra aventura de hoy. En este caso son 3 o 4 pasitos muy finos en una zona vertical que a primera vista engaña, pero que una vez dentro es muy posiblemente 6a / +. Mi consejo: entrar bien es importante y a la izquierda tenemos una "oreja" que nos vendrá bien para colocar con solvencia la primera chapa.
Carlos comienza el ñapeo como el sabe
La verdad es que a veces la adherencia es como un "ballet" en las alturas, donde el cuerpo busca la manera de permitir a los pies sustentarle y nuestra mente nos recuerda que no hay que buscar "manos" porque no las hay, asique... ¡arriba!
El baile de la adherencia
Y bailando, baliando, Carlos los pies va cambiando...
El "crusaito"
Tras la perfecta resolución de Carlos de este tramo, Julián sube sin despeinarse y después un servidor consigue no hacer honor al nombre de "Resbalancio" y, con algún grito al tirar de alguna "ñapa de mierda" y equilibrarme sobre algún garbanzo desnutrido subo, de segundo eso si, sin mayor problema.
Julián ha elegido la entrada más difícil
Llegamos, ya sin mayor dificultad a la reunión, donde les comento a mis compañeros "que esto era V+ por lo menos" en tono de guasa mientras me asignan el cometido de superar el pequeño techo que nos queda. Pero antes Julián saca la ferretería y tira de buril y chapa recuperable para proteger el paso. Si no, hubiera habido que lacear una seta que también valdría.
Julián muestra el resultado de la operación.
En principio lo dan de V+, pero eso es si lo encaras bien. Y mira tu por donde, no lo encaro bien y no me sale. Carlos me dice que ya si eso se lo da él así aprendo. Aquí está el vídeo de como se hace este paso sin hacer el borrico.
Y ahora viene una "situación" que hay que resolver: El rapel está situado por detras de la "cima" y hay que bajar para alcanzarlo. Es recomendable que el que vaya de primero, con la cuerda por arriba descienda. Al hacerlo hay una zona donde tendrá que meter un camalot para el que vaya de segundo porque hay un pasito de bajada que es fácil, pero da un poco de miedito la verdad.
Mis compis me esperan abajo tras el pasito "vertical". Es más fácil justo por el lado contrario a esta foto.
Y rapelín rapelado que esta reseña se ha acabado. Os dejo a modo de "The End" la escena final del rapel.
Hoy Julián ha reclutado a su amigo Carlos, otro montañero con décadas de experiencia en los músculos flexores de los dedos. Los tres nos vamos a La Cabrera, con el objetivo de hacer una vía que tiene más fisuras que los cayos de la Duquesa de Alba.
Efectivamente, todos los largos tienen su fisura y además largas. El último de los 5 en los que hemos dividido nuestra subida es posible dárselo por una seta a la derecha que es de gorileo puro y debe salir 6a. La fisura de la izquierda andará más bien por el V+.
Bueno, pues esto es el croquis de lo realizado, siempre con la advertencia de que tiene menos garantias que un despertador comprado en un chino.
Espolón vampiro. La Pirámide en La Cabrera
Pues nada, que el primer largo que parece más bien sencillo lo encaro yo, Resbalancio, con total entrega. En alguna guía aparece como III+, pero allá vosotros si os lo creeis. El largo está limpio (de equipamiento, que no de musgay) y nos vendrán muy bien los friends medios y las cintas para lacear. La reunión se hace en un arbolito y es mucho mejor si la haces en uno de los de arriba para facilitar la salida del compañero en el largo 2.
Yo, con arrojo. Foto de Julián.
Julián se calza los "miura" y con alguna referencia a la belleza del lugar y a la cantidad de porquería que hay en la vía, acomete la tarea de tramitarse un largo que "dicen que es de V+". Manos a la fisura y al ataque.
Julián, levantando la "pata" con gran equilibrio
Sigue este largo por, como no, una fisura que nos dejará los cayos de los pies como si nos los hubieran limado con una lijadora industrial. En este largo hay que llevar material surtido de tamaños varios.
Luego nos vemos... si eso...
Carlos decide que el tercer largo es suyo. A mi me parece requetebien y por eso le digo "a mi me parece requetebién". Pues nada, salvando lo que podríamos definir como pasos "de ensalada" por la cantidad de hierba, la vía es muy bonita e interesante, sobre todo si te gustan las fisuras y la autoprotección.
Un cusillo de costura que es esta salida. Cacharritos pequeños.
Subiendo y protegiendo, que quieras que no tiene cierta verticalidad esta vía, aunque la dificultad no sea alta.
Bien cosido, que hoy tenemos material de sobra.
Vamos los demás llegando así a la reunión del tercer largo, cada vez más absorbidos, no solo por esta vía, sino por el ambiente y las vistas hacia el Diedro de la Deportiva, donde algunas cordadas pelean por subir.
Diedro de la deportiva. Ambientazo.
Julián se reune y se prepara para acometer el cuarto largo, que al parecer cuenta con una chapa. Este largo es un poco expuesto asique conviene ir advertido. No obstante, hay donde meter, asique llévese material.
Si, son fisuras como no
Se comienza el cuarto largo con una travesía a derechas bastante larga y luego se encarrila uno hacia una repisa grandota.
Carlos, recogiendo el seguro que ha metido Julián al comienzo de la fisura.
Y nos va quedando menos ya, pues enfrentamos el cuarto largo y decidimos que lo haremos por la variante de la izquierda, que es de menos gorileo y más finura. Carlos es claramente nuestro hombre para esta tarea, pues se le dan muy bien las fisuras.
Acometiendo el quinto largo. Esta reunión está equipada.
El descenso se hace mediante un rapel hacia una pared que encontramos a la derecha según hemos subido.
Foto de Julián donde se me ve en el segundo rapel
Y con esto damos por concluida nuestra aventura de hoy. Personalmente, me ha gustado mucho esta vía y pese a su grado moderado me ha hecho sufrir lo suyo porque requiere finura, equilibrio, buena técnica de fisuras y cierta sangre fría.
El Cancho de los muertos es un risco muy estético, aunque eso se podría decir de casi todas las formas naturales que el granito muestra en La Pedriza. Las fisuras horizontales que lo surcan forman una bonita escena a la luz de la mañana según nos vamos acercando. Recuerdo la línea de la vía "Zumo de Neón" que es un 6a con el grado muy bien puesto y que en su momento reseñé.
Aproximándonos al objetivo. Dos madrugadores ya le están dando a la piedra.
En esta ocasión Carlos, Jesús y Julián no tienen el día contemplativo asique me doy prisa porque sino Jesús es capaz de hacerse la Sur Clásica al Cancho de los Muertos en sólo integral. Para hacer esta vía necesitaremos dos cuerdas de clásica (hemos usado cuerdas de 60 pero yo diría que valen de 50) y algunos cacharrejos: Friends del 0,75 - 1 - 2 y/o del 3 sería lo recomendable. Si tienes alguno más grande échalo que seguro que lo colocas. Jesús usó 5 "friends" en total y me dijo que echó de menos un fisurero "extra-grande".
Sur clásica al Cancho de los Muertos, a nuestro aire.
Se comienza con una trepada por la canal, que será por donde luego bajaremos, tras el rapel. A mi me pareció mejor hacer la reunión en el arbol y prolongar un poco mi cabo de anclaje para ver al compañero, pero cada cuál... ya se sabe. Incluso si quieres empezar la fisura desde abajo, lo mismo puedes.
Bueno, pues Jesús ataca el tema, que no es difícil de grado, pero que si tiene su aquel de colocación y encontrar el camino bueno.
Jesús en pleno restregón contra la roca
Se equipa bastante bien, pero aun así, a los que vamos justos de grado... tiene su puntillo vamos.
Buscando el camino entre las fisuras
Equipando...
Jesús monta reunión un poquito debajo de la original, con una chapa y reforzando. Muy sensato.
Toma rifle
A continuación me toca darme el segundo largo, que tiene pinta de quinto, aunque hay quien lo da de cuarto. Mientras pienso que hay mucho sobrao por el mundo y que este granito no adhiere "ná", etc... voy tramitando el asunto hasta una primera repisita.
Jesusín, llegando a la primera repisilla.
Después de la primera repisa viene un tramo de "navegación". Como no me gusta que me cuenten el final de una película, tampoco lo voy a hacer yo, para dejaros disfrutar del placer de encontrar el camino. Baste decir que si tiras de frente el grado es lo que nosotros llamamos 9ºb, o sea, "no ve no ve".
Se acabó
La reunión se monta en un químico. No os fies de estas fotos porque yo usé las cuerdas para prolongar la reunión y poder ver al compañero, el químico está bastante más atras. Pues... desde el químico rapelamos a derechas para llegar a un "solar" con arena desde donde se toma la canal de bajada, con cuidadito como siempre.
¡Genial! Hemos hecho nuestra vía favorita en el Yelmo de La Pedriza, nos abrazamos, lloramos de felicidad y recordamos los espeluznantes alejes que hemos superado... ¡que bien! ¡cómo ha molado! ... tal y tal...
¿Y ahora?... pues ahora hay que bajar claro está y hay varias opciones. Una es rapelar si las reuniones se prestan a ello y si no hay cordadas por debajo a las que podamos molestar. La siguiente opción es el "callejón" que nos dejaría por detrás del risco. Para encontrar la entrada, si no lo conocemos, tenemos que ir mirando entre las canales que bajan por el lado norte hasta encontrar una roca grande que está encajada de forma muy curiosa entre los laterales de la canal de bajad, formando un pórtico bajo el cual debemos pasar.
Identificando el callejón de salida.
Y preparase a bajar en plan chimenea, arrastre y, en ocasiones, con atascos importantes si es un día de afluencia de excursiones.
Jesús en el callejón, una opción arrastrada para bajar.
Igualmente, tenemos la opción de bajar por la vía Valentina. Esta alternativa es muy interesante porque nos deja muy cerca de los pies de vía, un poco a la izquierda de la Walkiria. No es excesivamente difícil, aunque personalmente hay tramos donde prefiero arrastrar un poco el culo antes que echar a rodar.
Aquí os dejo un vídeo con las indicaciones básicas. Al final del recorrido tenemos la opción de bajar desde una reunión que hay montada o bien tirar por un diedro que se puede bajar si se tiene cuidado y buena mano. Recomendable conservar puestos los pies de gato para este cometido.
Lo primero es localizar el punto de inicio, que está cerca de la salida de la vía Warkiria.
Comenzando con buen pie
A continuación, ir siguiendo este recorrido que se ve en las fotos:
A bajar se ha dicho
Aquí empina un poco, mejor arrastro el culo
Aprovechando la fisura
Hacia la roca de la derecha
Es más fácil ir por ahí que bajar por la placa
Un poco para arriba, un poco para abajo
Julián me espera con paciencia
A Julián se le acaba la paciencia y sigue :)
Aquí esta la reunión. Podemos usarla para rapelar o .. echarle un par y bajar por el diedro